
Obra cumbre de la imaginería jerezana. Talla anónima de principios del siglo XVIII, atribuida al escultor jerezano Francisco Camacho de Mendoza. A inicios de la pasada centuria, María Santísima del Desamparo, denominación con la que se conocía en dicho periodo, es la dolorosa titular de la Hermandad del Prendimiento de Jerez de la Frontera y procesiona hasta el año 1920. En 1940, fecha fundacional de la Hermandad del Cristo del Amor, la corporación adquiere dicha talla a través de su hermano fundador, Juan Pedro Bernal Blanco, mediante el pago de 1500 pesetas a la hermandad ubicada en el corazón del barrio de Santiago. Seguidamente, la imagen toma por nombre la advocación de Nuestra Señora de los Remedios debido a que el origen de la propia hermandad estaría situada en la iglesia homónima de la ciudad, junto a la capilla del Señor de la Puerta Real.

Entre los rasgos faciales, destaca la dulzura en la expresividad de su cara, el giro del cuello hacia la derecha, mirada hacia arriba y el hoyuelo característico de la barbilla. Las manos que actualmente dispone son realizadas por el escultor Antonio Eslava Rubio ya que las originales no se conservan.
Entre los años 2005 y 2006 la talla sufre una restauración por el taller cordobés de Enrique Ortega Ortega y Rosa Cabello. A raíz de esta intervención, se señala que el procedimiento de la ejecución de la cabeza fue realizado en una pieza de cedro, siendo introducido los ojos de cristal por delante tapándolos con pasta, y una vez efectuada esta operación cortó la mascarilla, y por detrás de ésta talló la boca la cual lleva dientes de nácar.


Entre 1978 hasta 1981, la Virgen de los Remedios procesiona bajo palio rojo y ataviada sobre manto de color azul pavo real. Debido a un incendio provocado por la caída de un rayo en la torre de la Iglesia de San Juan de los Caballeros, sede por aquel entonces de la hermandad, desaparece el palio y la dolorosa vuelve a procesionar en el paso de misterio junto al crucificado del Cristo del Amor cada Martes Santo.
Uno de los momentos más importantes que tiene lugar a principios del mes de septiembre es el acto conmemorativo en honor a la Santísima Virgen de los Remedios el cual se realiza la Oración Poética ‘Stabat Mater Dolorosa’. A destacar también la participación de nuestra imagen mariana en el Año de la Fe convocado por el Papa Benedicto XVI, siendo el Consejo de la Unión de Hermandades responsable de celebrar dicho acontecimiento a través de un Vía Lucis Mariano, quien representa la décimo tercera estación: La Venida del Espíritu Santo.


“Mi Virgen vale un imperio
un rayo le quemó el palio
y llorando sin Remedios
ahora sale en el calvario de su paso de misterio”.
(Poesía de José González Moreno ‘Pepillo’ a Nuestra Señora de los Remedios)

